jueves, 9 de septiembre de 2010

De tal palo, tal astilla

San lunes está con los diablos hoy, mi cuerpo adolorido y seco me reclama la celebración del santo día domingo. No fue más que una jarrilla y tres cuartos, antes podía celebrar con tres. Pues no hay mal que por bien no venga, lo que el vino daña, el vino cura y para alegrarme la mañana un vaso. Las dos hijas mías hablan de las buenas noticias que no son las que se pregonan por las plazas; una criada de Pleberio ha dado una visita, agradecida de cierto favorcillo que le hice hace una semana.
AREUSA: Que don Alonso Coronel tiene un hijo honrado, caballero, y le hizo éste favor a su prima de desengañarla de un tal pícaro que dejó de ser su criado por esas malas mañas.
CELESTINA: Di hija que yo te entienda
AREUSA: Don Diego, hijo de don Alonso, fue a visitar a unos parientes suyos en Toledo y su prima, virtuosa y de sangre noble, estaba ya apartada para un caballero llamado don Felipe. Que ni era Felipe, ni era caballero, porque era un vagamundo que va sólo a la buena de Dios y de tan pícaro que era, que aunque fue criado del buen don Diego, se separó del por errar el buen camino.
CELESTINA: Mendigar es deshonroso hijas mías, debería buscar una labor decente con que ganarse el pan, como nostras, que pese a pobres, vamos sin que nos falte una buena comida. Pero dime hija, ¿y cómo se llama el pícaro?
AREUSA: Don Alonso dijo que Pablos
CELESTINA: ¿Qué Pablos? ese pobre diablo cree que con una s se arregla el nombre. Ese pobre diablo desconocido como un hijo, ¿y sabes, hija, qué pasó con él?
AREUSA: Don Diego lo apaleó junto con otros de confianza, quedó tullido y rajado. Después, don Diego se fue de la ciudad y llevóse a su prima con él y ya nada supieron  del pícaro
CELESTINA: Nada, entonces. Elicia, Areusa, vayan a la plaza por la merienda, vino no por la escases que lo impide. (Areusa y Elicia salen) ¡Ay este pasado!, ¡Ay que son recuerdos! Del cómo empezó la vida de aquel pícaro tullido y rajado. Su padre, honrado barbero y caballero, fue el único que logró cosechar conmigo. Estando con el fruto, hubo unos malos entendidos con ciertos clientes suyos, que no quería atender por temor a que le pasaran la navaja a él, así salimos deste mi pueblo. Andando por el camino se me vino la hora. Por haber nacido de camino y perseguido, era su futuro andar siempre huyendo de sus picardías. Regresóme aquí por las malas lenguas que metiéronme en prisión; el oficial carcelero era un antiguo amigo cazador de palomas y colector de galardones, guiñome el ojo y me dio libertad antes que los santos oficiales vinieran por mí. Aquí me hayo, en tierra madre con mis hijas. ¡Voto al...! que por saber este día, lo que pasó a Pablo, no es buena señal salir ni hacer negocios, que mal me hará. Ya llegan Areusa y Elicia de la plaza y también veo un buen caballero.
CRITO: ¡Madre, que vengo cansado, con penas y desencantos de mi mujer!
CELESTINA: Aquí viene Elicia para tranquilizarlo en el cuarto de arriba. (Celestina recibe unas monedas y Elicia se lleva a Crito. Pasa un rato y Celestina ve venir a Sempronio) ¡Albricias, albricias, Elicia! ¡Sempronio, Sempronio!
ELICIA.- ¡Ce, ce, ce!
CELESTINA.- ¿Por qué?
ELICIA.- Porque está aquí Crito.
CELESTINA.- ¡Mételo en la camarilla de las escobas! ¡Presto! Dile que viene tu primo y mi familiar
ELICIA.- ¡Crito, retráete ahí; mi primo viene, perdida soy!
CRITO.- Pláceme. No te congojes.
CELESTINA: Viene con cara de propuestas y bonanza a nosotros, veo la jarra vacía y creo que aceptaré el trato. No con mucho se puede temer de lo que ha pasado con Pablo.
SEMPRONIO.- ¡Madre bendita, qué deseo traigo! ¡Gracias a Dios que te me dejó ver!
CELESTINA.- ¡Hijo mío!, ¡rey mío!, turbado me has. No te puedo hablar; torna y dame otro abrazo. ¿Y tres días pudiste estar sin vernos? ¡Elicia, Elicia, cátale aquí!
...

1 comentario:

  1. Alejandra estoy de acuerdo contigo en que el ciego tenia 2 tipos de enemgios; sus amos y el hambre, pero el hambre era el enemigo mas fuerte de vencer , ya que con esa luchaba todos los dias y donde poca batallas ganaba, pero pobre lazaro perdio muchass.

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